cistitis

Debido a la anatomía, la cistitis es más común en las mujeres. Sin embargo, hay muchas maneras de prevenir la infección del tracto urinario. ¿Qué hace que la enfermedad se desarrolle? ¿Cuáles son los síntomas de la cistitis? ¿Cómo prevenir y curar?

La cistitis es una enfermedad típicamente femenina y además bastante común. El primer síntoma de la cistitis es una ligera sensación de ardor al orinar. Después las visitas al baño van aumentando, a pesar de la poca ingestión de líquidos. Esto va acompañado de una fuerte sensación de ardor y dolor en la uretra.

Puede que los síntomas parezcan inofensivos, pero en realidad resultan muy molestos y no deben de ser subestimados. Si la infección no es tratada debidamente, puede conducir a una inflamación recurrente de los riñones u órganos reproductivos.

Las causas más comunes

Esta infección es muy común durante la época de verano. La razón es el sobreenfriamiento de la vejiga, como resultado de estar sentado en la playa en un traje mojado, en las piedras, o simplemente por la exposición excesiva al frío de la zona de los riñones debido a una vestimenta inadecuada. A la infección también contribuye el contacto sexual frecuente sin el uso del preservativo, ya que se producen migraciones de bacterias desde el ano a la uretra. Además, durante el coito se producen roturas en la mucosa facilitando la penetración microbiana al cuerpo.

También puede ocurrir cuando nos ponemos pantalones apretados o ropa interior de fibras artificiales, causando el sobrecalentamiento y sudor, que a su vez promueve el desarrollo  de bacterias. Una higiene inadecuada, el uso de espermicidas, tampones, compresas, el uso de baños públicos sin la protección adecuada – todo eso  son factores de riesgo.

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Remedios caseros para la cistitis

Al sentir los primeros síntomas, es mejor actuar para prevenir la propagación de la infección:

Bebe por lo menos 3 litros de líquido al día para acelerar la eliminación de las bacterias en las vías urinarias. Se recomienda agua mineral con gas. También se puede añadir el jugo de limón, o de cualquier otra fruta que contenga vitamina C, porque inhibe la multiplicación bacteriana. Evita el café, el té negro y el alcohol porque irritan la vejiga.

Toma infusiones de hierbas – especialmente de ortiga y diente de león, ya que poseen propiedades diuréticas y alivian los síntomas de la infección. En la farmacia también se venden pastillas herbales, cuyo uso puede ser más cómodo.

Quédate en la cama, bien abrigado con una manta caliente, y aplica una almohadilla eléctrica o una bolsa de agua caliente en la zona de los riñones.  El calor mejora la circulación sanguínea de las membranas mucosas, y esto acelera el tratamiento.

Toma baños de asiento – al agua caliente viértele una mezcla de infusiones de manzanilla y hojas de salvia y siéntate en el agua durante un período mínimo de 15 minutos. También se puede utilizar una mezcla ya preparada comprada en la farmacia.

Limita el sexo – el coito durante la infección prolonga el tiempo del tratamiento, aparte de que resulta muy molesto y doloroso. Convence a tu pareja (sobre todo si sufres de infecciones cada cierto tiempo) para que se realice una análisis  de orina y semen.

Cistitis: tratamiento

Si después de 2 días de un tratamiento casero, los síntomas aún persisten, especialmente si aparece fiebre, náuseas y vómitos, sangre o pus en la orina – es necesario acudir al médico para que lleve a cabo un análisis de orina.

Basándose en el resultado, el médico aplicará el tratamiento apropiado. En general se prescribe fármacos antiinflamatorios, en casos más graves antibióticos.  Es necesario completar el tratamiento y no dejarlo a medias cuando los síntomas desaparezcan, una interrupción del tratamiento aumenta el riesgo de desarrollar una infección renal grave.

Cómo prevenir

Bebe aproximadamente 2 litros de agua al día – esto enjuaga la vejiga y la uretra, lo que reduce el riesgo de que las bacterias se asienten.

No retengas la orina – cuando la orina permanece mucho tiempo en el tracto urinario, las bacterias tienen unas condiciones ideales para su reproducción.

Mantén una higiene adecuada en el baño – debes limpiarte desde la vagina hacia el ano y no viceversa.

Lava la zona genital 2 veces al día, siempre desde la vagina hasta el ano, para evitar el desplazamiento de las bacterias. También es recomendable hacerlo después de haber mantenido relaciones sexuales para eliminar los gérmenes que entran en la uretra. Utiliza jabones para la higiene íntima.

Si sufres de sequedad vaginal, usa lubricantes especiales, para evitar la irritación de las membranas mucosas y reducir el riesgo de infección.

Written by Aceites LinoVita

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